EL MUNDO SIGUE PADECIENDO MUCHAS CRISIS, PERO LA DEL AGUA Y SANEAMIENTO CONTINÚA
- Carlos Ben

- 2 abr 2020
- 2 Min. de lectura

En memoria del gran sanitarista y ser humano Rubén Héctor Pereyra.
El mundo asiste hoy, a veces resignadamente a la pandemia del COVID-19 al mismo tiempo que debemos convivir con otras crisis, en el caso de Argentina como la alimentaria, la habitacional, la educativa, la del cambio climático, etc. El acceso al agua y al saneamiento forma parte de esa lista, derechos fundamentales vinculados a la salud, la alimentación, la higiene, la industria, la educación, el saneamiento urbano, el ambiente, el desarrollo, la religión, etc.
Con o sin coronavirus, con o sin cambio climático,
es imprescindible que se contemplen con la máxima prioridad: los servicios sanitarios.
Deben redoblarse los esfuerzos en estos tiempos, con manifestaciones más contundentes y concretas. Tal como se evidencian en las crisis, las pandemia o catástrofes las conductas mezquinas e inmorales, sobre aquellas que exhiben generosidad y grandeza. De igual manera, aún con particularidades quedan enfrentados los modelos con los que se pretenden estructurar las sociedades.En especial, que debilidades se observa en el modelo que centra sus energías en el factor económico, cada vez más concentrado, cada vez en menos manos.
En frente, otro modelo con eje en el hombre social, cuya esencia ser único e irrepetible. Sin dudas, en este instante el COVID-19 acapara la mayor atención cotidiana, pero no debe opacar las otras cuestiones críticas, incluso sanitarias como el dengue y el sarampión.
Hoy en Argentina, aún casi 8 millones de personas no tienen agua potable y 20 millones aun no tiene acceso al saneamiento. Obviamente, entre las cuestiones críticas, no se puede dejar de referirse a la del acceso al agua potable y al saneamiento. Base, de toda política de salud pública. Servicios, que cada vez se certifican como esenciales y que deben ser base para encarar con éxito la crisis alimentaria en Argentina.
Sin duda, para enfrentar al coronavirus, es un eje fundamental en el lavado de manos y la higiene, prácticas que preservan la VIDA. Porque es el objetivo principal: la VIDA en su expresión más contundente y hegemónica.
Es impostergable, se concrete en Argentina un PLAN FEDERAL DE AGUA Y SANEAMIENTO en donde converjan Nación y las Provincias, en un acuerdo que concentre los programas , las prioridades y el financiamiento de las acciones necesarias para la universalidad y calidad del servicio de agua potable y saneamiento.
Cabe tener presente que la proyección, construcción y operación de nuevas instalaciones, no es el único objetivo. También debe contemplarse el mantenimiento y mejora de las instalaciones existentes, que deben continuar prestando los servicios a millones de personas.
Debe remarcarse que se trata de los servicios y su continuidad. Las obras no son la finalidad. Ellas constituyen un medio que debe insertarse para hacer, junto con las demás acciones, efectivo los servicios.
La universalización plena de los servicios sanitarios, no constituyen una aspiración teñida de color político, así como no es fase de una actividad comercial.
Debe ser una política de estado cuya prioridad debe establecerse en todo momento. Las actuales crisis sanitarias y climáticas sustentan forzosamente esta priorización.
Sanitarista, con 50 años de experiencia




Comentarios